Ya dijimos que teníamos varios temas sustanciosos para los ejercicios de generación y análisis de ideas creativas sobre objetivos socioeconómicos de actualidad, que resultan de suma importancia para la etapa posCovid-19. Llega su turno al álgido tema de la corrupción y otras manifestaciones delictivas capaces de corroer la salud de nuestra sociedad.
Sabemos que es un tema multifactorial y de complejidad indiscutible.
Causas y condiciones que las favorecen; y métodos y soluciones para mitigarlas, sería suficiente para varias tesis doctorales.
Intentaré definir un marco conceptual que nos ayude en la utilidad del debate. Para ello me auxiliaré de algunas ideas recientes y otras no tanto, expresadas por dirigentes de la Revolución cubana.
Ernesto Che Guevara y Carlos Rafael Rodríguez en los primeros años del triunfo revolucionario debatieron sobre las estrategias económicas. En 1987, en ocasión del XX aniversario de muerte del Che, Carlos Rafael conversó con dirigentes del MINBAS sobre dicho asunto. Citaré algunos párrafos de aquella importante conversación, publicada en la revista Cuba Socialista, mayo-junio de 1988.
Pero él Che dijo de una manera muy categórica: “Sin control no podemos construir el socialismo”.
“Es decir, si nosotros no ponemos el control al centro de nuestra actividad, no seremos capaces de construir el socialismo. ¿Por qué? El problema es que la gente no es perfecta ni mucho menos, y hay que perfeccionar los sistemas de control para detectar la primera infracción que se produzca, porque esta es la que conduce a todas las demás”.
“La gente puede ser muy buena la primera vez. Pero cuando, basados en la independencia, cometen actos de sustracción de tipo personal para reponer a los dos o tres días, después se va enlazando esto y se convierten en ladrones, en traidores, y se van sumiendo cada vez más en el delito”.
“Si nosotros nos dedicamos a avanzar la conciencia sin tomar en cuenta la eficiencia del trabajo, no construiremos una sociedad comunista, construiremos una sociedad ideológicamente comunista sin el comunismo. Si nosotros nos dedicamos a trabajar, a producir más, sin desarrollar la conciencia, construiremos una sociedad de abundancia comunista pero de principios no comunistas, porque los hombres que habitan en ella no son capaces de aprovechar la abundancia de los bienes para establecer una sociedad comunista”.
Carlos Rafael: “No nos consideramos inmunes a esa posibilidad de error. Y la única manera que tenemos de evitar estos es la lucha contra lo malo que hay en nosotros mismos, contra la supervivencia del pasado, y el control de los que están alrededor nuestro, empezando por los que están alrededor nuestros, para impedir que el primer error se convierta en el segundo. Porque es fácil corregir el primer error, difícil el segundo, pero imposible cuando lo errores se transforman en una conducta. Y esa conducta, que tenemos todavía muestra de ella en nuestra sociedad cotidianamente, hay que combatirla, nosotros mismos con nuestra lucha contra nuestras propias flaquezas y el socialismo en su conjunto con el control colectivo, además del control que los organismos oficiales de control establecen sobre esa conducta”.
“Batalla por controlar todos los aspectos de la vida nacional, y controlarlos desde la base, no solo a través de los mecanismos del Partido, que son utilísimos en el control, que son un elemento esencial del control; no solamente a través de los mecanismos financieros, que son un elemento esencial del control; no solo con la contabilidad, que es un elemento indispensable del control, sino que también con la participación de la masa, con la participación de los trabajadores en el centro administrativo, de los trabajadores en la escuela, de los trabajadores en la cooperativa, de los trabajadores en las unidades de producción estatales.
Nosotros no podemos lograr la elevación moral de nuestra sociedad como si dijéramos en el vacío, tenemos que tomar en cuenta la sociedad como es; los elementos dentro de la sociedad que tienden a corrompernos, que tienen a llevarnos hacia atrás. No solo los elementos de distribución sino los elementos de conducta que existen aún en la sociedad”.
“El Derecho no puede ser nunca superior a la estructura económica ni al desarrollo cultural de la sociedad por ella condicionada. Es decir que el Derecho es un reflejo tanto de una estructura económica, que es la que nosotros estamos tratando de hacer avanzar en la medida en que tratamos de producir más, mejor, con más calidad y más eficientemente, como de un comportamiento moral que se ajusta a esa sociedad hacia la cual nosotros vamos avanzando. (Fin de las citas)
Fidel, en su discurso del 17 de noviembre de 2005 en el Aula Magna de la UH alertó que éramos nosotros quienes podríamos destruir la Revolución, si no erradicábamos las manifestaciones de corrupción y delitos vigentes.
Nuestro Primer Secretario del PCC Raúl Castro, y el presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel, han también tratado el tema con profundidad y claridad.
La Contralora General Gladys Bejerano Portela, ha dicho: Ningún acto de corrupción sucede en un día ni se concibe en un día
“Hay dos elementos esenciales que siempre coinciden, independientemente de las maneras en que se manifiesten: uno es la falta de control, el incumplimiento de lo que está dispuesto, indisciplinas, violaciones, irresponsabilidad; y el otro es la pérdida de valores, ética y vergüenza de las personas.
No tenemos hábitos, ni los dirigentes ni los colectivos, de identificar los riesgos que pueden afectar la producción, su calidad o los que puedan conllevar a hechos delictivos, desvío de recursos… A veces proponemos una obra, pero como tenemos el deseo de que nos la aprueben, nada más hablamos de lo positivo, y no abordamos los posibles obstáculos que pudiéramos enfrentar. Siempre digo que hay que hablar de control y prevención en un sentido constructivo. El control es para que el trabajo sea más eficiente.
Nuestro trabajo tiene que ser con los buenos, y con la gente que está dispuesta a rectificar. Y si hay alguien que está haciendo algo mal y cuando hubo ese intercambio se percató y rectificó, ganamos todos”.
Entonces en este ejercicio de pensamiento analítico y creativo les propongo abordar:
Generación y análisis de ideas creativas para combatir radical y consecuentemente la corrupción, el delito, el robo y otras manifestaciones que violan la legalidad.
“En prever está todo el arte de salvar”. José Martí.
Recuerden que:
“La única idea inservible es la que no se comparte”.