Cristina Fernández. Foto: AFP.
La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner denunció que el juicio iniciado este martes en su contra es un acto de persecución con el fin de sentarla en el banquillo y deteriorar su imagen en medio de la campaña electoral.
En su cuenta oficial en Twitter, @CFKArgentina, la exmandataria aseguró que el proceso que comenzó hoy sólo pretende armar una cortina de humo para distraer a los argentinos de la dramática situación que afronta el país.
Anunció que se presentará a los tribunales pese a considerar que nunca debió ser citada porque el proceso es inconsistente, ni siquiera la denuncia es original, sino varias denuncias manipuladas por la Coalición Cívica.
“Jamás tomé intervención alguna en los expedientes administrativos que se realizaron por cada una de estas obras. Entre la Presidencia de la Nación y las obras denunciadas existen doce instancias administrativas de carácter nacional y provincial”, escribió Fernández en esa red social.
Manifestó que los juicios deben buscar la verdad, pero que, en su caso, no va a ocurrir, porque mientras a su defensa se le impide presentar pruebas de su inocencia, se aceptan declaraciones que ya fueron imputadas en otra causa.
La senadora y ahora aspirante a la vicepresidencia de Argentina, escuchó esta jornada los cargos en su contra, en la primera audiencia de un juicio que se lleva a cabo en paralelo con la campaña para las elecciones de octubre próximo.
La abogada de 66 años de edad que gobernó la nación suramericana entre 2007 y 2015, además de las doce causas abiertas por presunta corrupción, tiene cinco pedidos de prisión preventiva, de la que está exenta por sus fueros parlamentarios. También se han embargado sus cuentas.
Sin hacer ninguna declaración, Kirchner se sentó en la última fila de los acusados, rodeada por sus abogados. Parlamentarios de su partido, Frente para la Victoria, y líderes de organismos de defensa de los derechos de humanos, como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, la acompañaron entre el público.
La audiencia, dedicada exclusivamente a la lectura de cargos, duró tres horas. El tribunal convocó otra sesión para el próximo 27 de mayo en la que proseguirá con la lectura del expediente acusatorio, que consta de más de 600 folios.
A la salida del tribunal, Cristina sonrió y saludó brevemente con la mano a un grupo de partidarios que la esperó en la calle.
Pese a que la Corte Suprema de Justicia advirtió sobre la posibilidad de que el proceso se declare nulo o sea interrumpido, el Tribunal Oral Federal 2 desestimó la víspera los recursos pendientes y fijó para el mediodía de este martes el inicio del primer juicio oral contra la expresidenta.
Entre las irregularidades, la máxima corte señala que no se estableció posición de fondo sobre los nueve planteos pendientes, entre estos el de la defensa de la exmandataria, que reclama la presentación de pruebas claves sobre las obras.
Está previsto que el juicio se alargue durante un año y declaren aproximadamente 160 testigos, con audiencias todos los días lunes.
(Con información de Prensa Latina/ )