La actitud de Trump ante los otros líderes del G-7. Foto: Steffen Seibert/ Cancillería de Alemania.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandonó horas antes de concluir la cumbre del G-7 con sede en la provincia canadiense de Quebec y; fiel a su estilo, previamente propinó fuertes advertencias.
En ese caso, Trump se dirigió a algunos de los aliados más cercanos de Washington exigiendo que reduzcan las barreras comerciales o enfrentarán consecuencias.
Fue como una especie de ultimátum al resto de los líderes reunidos en la ciudad de La Malbaie, a unos 140 kilómetros de la ciudad de Quebec, a quienes les alertó que de lo contrario se arriesgan a perder el acceso al mercado a la economía más grande del mundo.
"No tienen otra opción", subrayó Trump a los periodistas en una conferencia de prensa antes de su viaje a Singapur. Sentenció que "vamos a solucionar esa situación. Y si no se soluciona, no vamos a tratar con estos países". Para el magnate presidente Estados Unidos es "la alcancía" que todo "el mundo está robando" y "eso se terminó".
Al abandonar la cumbre del G-7 temprano, Trump evitó las sesiones sobre el cambio climático y los océanos del mundo, lo que subraya la marcada división en sus prioridades y las de los aliados tradicionales de Washington.
El mandatario va rumbo a Singapur a un histórico encuentro con el líder norcoreano, Kim Jong-un, que es consecuencia, entre otros hechos recientes, parte de la ofensiva por la paz de Pyongyang desde inicio de año.
(Con información de PL)