España "suspende" en derechos humanos por “ineficacia para garantizar salud y trabajo”

Colectivos nacionales e internacionales denuncian la "ineficacia para atajar el drama de los feminicidios" y critican un "retroceso del gasto social" y el "trabajo precario". Foto: Fran Baena/ El Público.

Más de 30 organizaciones nacionales e internacionales han “suspendido” a España en su obligación de garantizar el derecho a la salud o al trabajo y en la prevención de la violencia sexual y machista, y reclaman la activación de servicios de 24 horas para atender a víctimas de violencia sexual.

Así lo indican en un informe presentado este miércoles 21 de marzo, coincidiendo con el examen al que se someterá España entre este miércoles y este jueves, por parte del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU (Comité DESC), en el que se valora si el país cumple o no, y en qué grado, los derechos recogidos en el pacto correspondiente.

Entre las organizaciones que lo firman: Médicos del Mundo, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública (FADASP) el Center of Economic and Social Rights (CESR), los sindicatos Comisiones Obreras y UGT o la Sociedad Española de Salud Pública (SESPAS), SOS Racismo o Women's Link Worldwide (WLW).

En concreto, denuncian “ineficacia para combatir la violencia sexual y de género”. Así, en el ámbito de la violencia machista, las entidades promotoras reclaman al Comité la activación de servicios de 24 horas para atender a víctimas de violencia sexual y la recuperación del presupuesto para prevenir la violencia de género que “ha decrecido un 21,6 por ciento”.

Asimismo, piden que la ley de 2004 amplíe su definición de violencia de género a situaciones ocurridas en espacios no domésticos y ejercida por otros sujetos más allá de la pareja o expareja, “ante la evidencia de que la legislación actual ha resultado incapaz de atajar el drama de los feminicidios”.

El informe también constata “retrocesos en derechos sexuales y reproductivos, como la falta de regulación de la objeción de conciencia en la interrupción voluntaria del embarazo, las restricciones para su acceso a menores de edad y mujeres en situación irregular o la reducción de medios para detectar casos de trata de personas y violencia machista”.

Las organizaciones también denuncian “deficiencias en la financiación del sistema sanitario español a causa de una reducción constante del gasto público” así como el “recorte del gasto farmacéutico y la aplicación de copagos que han forzado a las personas más vulnerables a abandonar sus tratamientos”.

Igualmente, critican un “retroceso del gasto social” y el “trabajo precario”. “A pesar de las cifras que indican que España ha salido de la crisis económica, persisten los recortes sociales que profundizan en la brecha entre ricos y pobres”, subrayan

En este sentido, indican que, entre 2009 y 2014, el gasto social per cápita cayó un 6 por ciento mientras que la media de la UE aumentó un 2,5 por ciento. El informe muestra que existen “alternativas claras a la austeridad fiscal que harían tales recortes innecesarios” tales como la lucha contra la evasión fiscal y la elusión en paraísos fiscales, o la revisión de las exenciones tributarias en el impuesto a la renta personal.

El informe también denuncia que España “ha incumplido la obligación de garantizar el derecho al trabajo” y pone el foco en dos situaciones concretas: la tasa de desempleo juvenil, que se sitúa en el 44 por ciento, y la precarización del empleo, que conlleva que un 13 por ciento de las personas laboralmente activas se encuentren en riesgo de exclusión social.

(Tomado de El Público)