El Comité Central reconoció que China está ante un proyecto complejo de transformaciones, por lo cual estimó imperativo la promulgación de normas y regulaciones para definir mejor las funciones, poderes, responsabilidades y operaciones de las instituciones. Foto: Archivo.
Las nuevas reformas a las instituciones del Estado y del Partido Comunista de China (PCCh) constituyen un paso en la determinación del país de convertirse en un estado socialista moderno, eficaz y capaz de mantener un desarrollo estable.
El Comité Central, surgido del 19 congreso de la fuerza política, debatió y aprobó en su tercera sesión plenaria el paquete de medidas, consideradas el medio para fortalecer el liderazgo del PCCh y también una evolución profunda del sistema, mientras el país avanza hacia sus metas de renovación.
Según un comunicado de la cita, concluida este miércoles, la actual estructura y funciones de las entidades resultan inadecuadas frente a los requerimientos de las diversas tareas en la nueva era y de la implementación coordinada del plan estratégico para garantizar el crecimiento sano y sostenible.
Con las reformas se busca resolver los obstáculos y flaquezas de las instituciones, pero a la vez aprovechar al máximo las oportunidades y ventajas del sistema socialista de China.
Se trata de “implementar el espíritu del XIX Congreso del PCCh, seguir las directrices del marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping, de la triple representatividad, la concepción científica del desarrollo y la idea sobre promover el socialismo con características propias.”
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El texto enfatiza en que los cambios institucionales son para adaptarse a las presentes necesidades de desarrollo, asegurar el progreso con estabilidad, centrarse en el pueblo y adherirse a una gobernación basada en la ley.
Define como objetivos dotar a los organismos estatales y partidistas con una estructura bien concebida, integral, de basamentos sólidos y funcionales.
Garantizar que el PCCh proporcione un liderazgo general, la gestión administrativa esté sustentada en la ley y tenga responsabilidades claras, las fuerzas armadas sean de clase mundial pero con peculiaridades chinas, y el correcto desempeño de las organizaciones civiles para servir a la población.
Otro propósito es promover acciones coordinadas y la comunicación estrecha entre asambleas y gobiernos locales, los órganos de asesoría política, supervisores, judiciales, agrupaciones populares, empresas y organismos públicos bajo la dirección del Partido Comunista.
“La transformación debe enfocarse en promover el desarrollo de alta calidad, desarrollar una economía modernizada (...) y asignar las funciones de las instituciones de macrogestión en una forma razonable,” agrega el documento.
Entre otras cuestiones, también insiste en dar más poder en la toma de decisiones a los órganos de base, la unidad entre todos los grupos étnicos de la nación y mejores esquemas de supervisión del mercado, así como optimizar el manejo de recursos naturales, del medio ambiente y de los servicios públicos.
El Comité Central reconoció que China está ante un proyecto complejo de transformaciones, por lo cual estimó imperativo la promulgación de normas y regulaciones para definir mejor las funciones, poderes, responsabilidades y operaciones de las instituciones.
Parte de ese plan se entregará a la XIII Asamblea Popular Nacional (Parlamento) para que la analice en su sesión plenaria, la cual comienza el lunes.
Además de las reformas, el PCCh dio luz verde a la lista de candidatos a integrar la nómina del Estado, cuya aprobación final estará en manos del Legislativo.
Asimismo, apoyó las propuestas de miembros para el Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, el máximo órgano asesor.
Ese ente definirá a sus nuevos integrantes en la reunión que arranca el sábado.
(Tomado de Prensa Latina)