Siete de cada 10 dólares que recibe el país por vía de las remesas se invierten en empresas y negocios locales de diversa escala. Foto: Marta Llanes/ Prensa Latina
Las remesas de vietnamitas radicados en el exterior rozaron el año pasado los 13 mil 800 millones de dólares, una apreciable ayuda a sus familiares, pero también a la economía nacional, estiman expertos locales en finanzas.
Según el Banco Estatal de Vietnam, siete de cada 10 dólares que recibe el país por esa vía se invierten en empresas y negocios locales, la mayoría (algo más de la quinta parte) en el mercado inmobiliario.
Las remesas son por naturaleza una fuente de financiamiento en un solo sentido y puede que igualen en cuantía a las inversiones extranjeras directas e indirectas, comentó Sunny Hoang Ha, director asociado de Ventas Residenciales Internacionales en Savills Vietnam.
Ya no son únicamente una forma de ayuda de los expatriados a sus familiares, ahora juegan un papel mucho más importante en el impulso al crecimiento económico, dijo.
De acuerdo con cifras oficiales, más de cuatro millones y medio de vietnamitas viven actualmente en más de 100 naciones de todo el mundo.
Un número cada vez mayor de ellos está encontrando el camino de vuelta a casa para trabajar, invertir o jubilarse, señaló Hoang Ha.
En ocasión de las recientes fiestas por el Nuevo Año Lunar, los principales dirigentes del país recibieron a un nutrido grupo de compatriotas residentes en el extranjero.
En un encuentro con el secretario general del Partido Comunista, Nguyen Phu Trong, este les aseveró que esa organización política y el Gobierno los consideran parte inseparable de la nación y aplaudió su fidelidad a la patria y sus aportaciones al progreso del país.
En una recepción que también les ofreció el presidente Tran Dai Quang, este les informó sobre los resultados económicos y sociales más relevantes en el 2017 y los invitó a mantenerse fieles a sus raíces y a seguir contribuyendo a los avances socioeconómicos de la nación.
Al reunirse con el primer ministro Nguyen Xuan Phuc, este les aseguró que el gobierno continuará mejorando las políticas favorecedoras de su integración a los países de acogida y de creación de condiciones para que también puedan aportar más al desarrollo de Vietnam.
Para tener una idea del peso de esos 13 mil 800 millones de dólares en remesas, sépase, por ejemplo, que los ingresos del país por exportaciones pesqueras en el 2017 fueron bastante inferiores a aquella cifra (unos ocho mil 300 millones de dólares).
En su conjunto, la sociedad vietnamita aprecia altamente el papel que es capaz de jugar su comunidad en el exterior, lo mismo desde el punto de vista afectivo, familiar y cultural, que como fuente de financiamiento.
El año pasado en Vietnam se fundó una cifra récord de alrededor de 127 mil empresas, con un capital registrado de 56 mil millones de dólares.
Según especialistas, el proceso es favorecido por las leyes empresarial y de inversiones de 2014, la intensificación de la confianza de los empresarios en el entorno de negocios, las ventajas generadas por el proceso de integración internacional y el crecimiento económico del país. Pero también por el creciente flujo de remesas.
En el 2018, las remesas continuarán imprimiendo un ímpetu vital a la economía, incluido el sector inmobiliario, dijo Le Hoang Chau, presidente de la Asociación de Bienes Raíces de Ciudad Ho Chi Minh.
Esa apreciación quedó reconfirmada en el 2017, cuando las sumas de dinero enviadas desde el exterior aumentaron nada más y nada menos que 20 por ciento con relación al año precedente.
Según los expertos, entre las razones que alientan a los expatriados a enviar e invertir más dinero en Vietnam figuran una economía próspera -el año pasado creció 6,81 por ciento- y un sistema de leyes que les permite tanto a ellos como a extranjeros comprar propiedades y casas.
Algo más de la quinta parte de las remesas que recibe Vietnam se invierte en el mercado inmobiliario. Foto: Marta Llanes/ Prensa Latina.