Así lo revela un libro de reciente salida de los periodistas Amie Parnes y Jonathan Allen, que reconstruye las dramáticas horas entre el 8 y 9 de noviembre pasados cuando la candidata demócrata a la presidencia, Hillary Clinton, esperaba festejar la victoria en el Javits Center de Manhattan.
"Debes conceder la victoria", le expresó telefónicamente Obama, mientras junto con familiares y estrechos colaboradores Clinton seguía el recuento de votos de Michigan, Wisconsin, Pennsylvania desde un hotel poco distante, según fuentes cercanas a la ex secretaria de Estado.
"Se discutió mucho sobre los resultados de Michigan y Wisconsin y si podían cambiar las cosas para un lado o para el otro", narraron fuentes que pidieron no ser identificadas a los autores del libro reconstruyendo el caso, escribe "The Hill".
Y a tal punto que hay quien cree que aquella noche la llamada al rival de Hillary Clinton quizás no la habría realizado sino hubiera tenido un empujón.
Fue John Podesta quien se presentó en público en el Javits Center diciendo a los simpatizantes que se continuaba contando los votos y los invitó a regresar a sus hogares y esperar las noticias mañana.
En cambio, la ex primera dama, no esperó el retorno de Podesta al hotel, y puso fin a las discusiones al pedir llamar a Trump: "Denme el teléfono, lo llamo", manifestó, según la reconstrucción.
(Con información de ANSA)