Yoani Yera.
Los colegiales estadounidenses recetaron una lechada por la mínima diferencia al team Cuba y emparejaron a un triunfo por bando la serie que sostienen en la isla al mejor de cinco juegos.
Con más gente (quizás) en el terreno que en las gradas del Cepero, los norteamericanos anotaron en la segunda entrada, esta vez por un balk del zurdo YoaniYera, su único error costoso en el partido.
A partir de ese instante, los dos cuerpos de pitcheo mantuvieron en sus puños a las ofensivas adversarias, hasta al punto de que cada conjunto apenas conectó tres indiscutibles. (Por cierto, el team Cuba lleva seis hits en 17 entradas de trabajo, casi a uno por tercio. Lamentable).
Ahora bien, si difíciles se hacen los pitchersoponentes, más fino tiene que ser entonces el corrido de las bases. Y justo ahí fallaron los hombres de Roger Machado: en el primer capítulo fue sorprendido Julio Pablo Martínez adelantando en la inicial; en el noveno, Yosvani Alarcón fue puesto out en un intento suicida por llegar con desesperación a la intermedia. Y por ahí posiblemente se fue el triunfo.
Un detalle que no debe pasar inadvertido: en el séptimo, el guante del antesalista Jefferson Delgado evitó la ampliación de la ventaja norteña con un felino desplazamiento hacia la raya. Aplausos para ese muchacho. Tal como están las cosas, ha firmado contrato para próximos eventos, creo.
Positivo: La apertura de Yoani Yera, con la curva encendida.
Negativo: Rara vez el equipo visitador juega para el empate, pero Cuba –olvidando ese precepto- ordenó el toque de sacrificio con score adverso a la altura de la quinta entrada.
Preocupante: Dios mío, ¿se parece a este el equipo que irá al Clásico?
Incomprensible: A menos que atraviese por problemas físicos, Yeniet Pérez debe ser el designado de la escuadra.
Recomendable: Mucho agradeceríamos los televidentes que la postproducción renunciara a la banda sonora de Queen en el momento que se anuncian los line ups.