
Mariano Rajoy, actual presidente de España y líder del PP. Foto: El Confidencial.
El presidente del Gobierno en funciones Mariano Rajoy reiteró al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Ciudadanos (C''s) la propuesta de una gran coalición con su organización, el conservador Partido Popular (PP), para desbloquear la situación política en España.
Rajoy resucitó su oferta a escasas 48 horas de que fracasara el primer intento de negociación entre el PSOE y C's para sumar a su pacto a la agrupación de centroizquierda Podemos.
Durante un acto de su partido en Barcelona, el también líder del PP opinó que un gobierno encabezado por él junto a esas dos fuerzas sería lo más sensato para los intereses de España, de Europa y lo más respetuoso con los resultados de las elecciones del 20 de diciembre.
"Coincidimos en muchas cosas", argumentó el dirigente conservador para atraer a ambas formaciones, y citó como ejemplo de esa sincronía la defensa de la unidad del país -frente a las pretensiones secesionistas de Cataluña-, la lucha contra el terrorismo y el proyecto europeo.
Pese a ser el partido más votado en los comicios de hace cuatro meses, el PP no pudo garantizar la reelección de su máximo dirigente, al conseguir 123 escaños en el Congreso de los Diputados, lejos de los 176 establecidos como mayoría absoluta para mantenerse en el poder.
El pasado 22 de enero, Rajoy declinó ante el rey Felipe VI presentarse a la investidura, al no obtener el respaldo de ninguna formación con representación parlamentaria.
Como segunda fuerza en el Congreso, con 90 bancas, el PSOE asumió el reto de intentar formar gobierno, pero su controvertido pacto con C's tampoco logró el sostén necesario para llevar al Palacio de la Moncloa (sede ejecutiva) al líder socialista, Pedro Sánchez.
Ese trato con Ciudadanos, considerada la nueva derecha española, abortó hasta el momento un virtual acuerdo del PSOE con Podemos, Izquierda Unida y Compromís para conformar un gobierno progresista, que alcanzaría más adhesiones en la Cámara baja.
Tras perder su hegemonía en el parlamento, los populares recurrieron a una virulenta campaña de desprestigio contra sus adversarios, en particular hacia Podemos, al cual acusa de posiciones radicales, populistas y de extrema izquierda.
Ante el peligro inminente de ser desalojada de la Moncloa, la derecha se presenta como la única capaz de garantizar la estabilidad económica y política, así como la unidad territorial de España frente al desafío independentista catalán.
(Con información de PL)