Por Katia Siberia García
La vía más rápida que ha encontrado la Empresa de Cubataxi para evitar accidentes ha replegado a la senda del contrasentido a dos de sus principales servicios.
Según el "plan de acción de erradicación de accidentes", que fuera enviado desde la jefatura en la capital, los vehículos de la Unidad Empresarial de Base (UEB) en Ciego de Ávila no deben circular después de las 11:00 de la noche y, aunque tal indicación aún no reporta contratiempos (que sepamos), las consecuencias ya le piden "cambio de luz" a la entidad.
"¿Qué le decimos a un internacionalista cuando llegue a la provincia a las 11:00 pm o antes, y deba trasladarse a un municipio después de horas de vuelo y meses sin ver a su familia? ¿Que espere el amanecer? Además, ¿dónde los hospedamos si Salud Pública, como otras entidades, ya no posee casas de alojamiento?"
Así lo cuestionaba la jefa de colaboración médica en Ciego de Ávila y puede ser también la preocupación que muy pronto embargue a otros: ¿Y si un riñón artificial se rompe y la hemodiálisis se posterga a horas de la noche? ¿Y si la cantidad de pacientes obliga a establecer horarios nocturnos para que todos puedan beneficiarse de las 13 máquinas que en el Hospital Provincial Docente Doctor Antonio Luaces Iraola mantienen con vida a unas 60 personas?
Si bien estas dos sensibles prestaciones de la UEB Cubataxi pondrían en jaque al "plan de acción", Edel Ismael Espinosa Toledo, director de la UEB avileña, alude a que la indicación, hasta ahora, ha sido clara, y ellos se ven obligados a cumplirla. Sin embargo, imagino que sobre ruedas vendrán interrogantes y excepciones que, al final, pujen a la violación de la medida nacional, a menos que coincidan en afectar los servicios para los que fuera creada la entidad (eso tiene menos sentido).
De alguna manera la orientación también atenta contra el arrendamiento por el que se rigen los taxistas luego de que concluyan sus cuatro objetivos básicos (traslado de colaboradores, de árbitros, servicio a la hemodiálisis y recorridos hacia y desde el Hospital), ya que limita el aporte y las ganancias de los choferes. La población, en horarios nocturnos, tendrá que someterse, necesariamente, a las tarifas privadas ¡!.
Aun cuando Braulio Enrique Marrero Morales, jefe del grupo Comercial y de Operaciones de la UEB, reconoce que, ciertamente, el peligro mayor en la carretera acecha entre las 7:00 y las 11:00 de la noche, por la circulación de peatones, carretones, bicicletas... algunos sin luces, el directivo aclara que la regulación, no obstante, disminuye el peligro, "pues la nocturnidad es un riesgo".
En lo que va de año dos accidentes, ambos de día, han tenido implicaciones para la UEB y en ninguno de los casos se atribuyó la responsabilidad a los taxistas. Quizás, con ese aval continúen rodando los 107 autos de Cubataxi en la provincia; un parque automovilístico muy limitado que ahora, además, va por la senda del contrasentido.
(Tomado de Invasor)