Según los vecinos, el año pasado la iglesia vendió la mansión del vicario por 630.000 de libras esterlinas, y ahora está construyendo una nueva, cuyo costo podría superar el millón de libras esterlinas. En un primer momento la iglesia no logró obtener permiso para la construcción en el lugar de los enterramientos, y tuvo que pedir varias licencias para exhumar los restos.
El vicario se negó a comentar el asunto, mientras la iglesia dijo sentirse "entristecida por cualquier ofensa" que haya podido causar, según 'Daily Mail'.
(Tomado de Russia Today)