Ramelow lo consiguió en la segunda vuelta, al alcanzar los 46 votos indispensables. Turingia pasa así a ser gobernada por una coalición rojo-rojo-verde, compuesta es decir por Die Linke, los socialdemócratas del SDP y los Verdes.
La alianza entre las fuerzas políticas causó cierto revuelo en el país, a tal punto que, saliendo de su tradicional reserva, el presidente de Alemania, Joachim Gauck, un pastor que vivió en Alemania del Este, la cuestionó.
Die Linke, cuyo caudal electoral principal se encuentra en los lands de la ex Alemania socialista, ya participó en gobiernos regionales, pero es la primera vez que dirige un ejecutivo.
(Con información de agencias)