"Estas instalaciones garantizarán la remoción oportuna y efectiva para hacer cumplir nuestras obligaciones legales e internacionales, además de contener a otros que quieran iniciar un viaje peligroso para ingresar ilegalmente a Estados Unidos", argumentó el director del Servicio de Inmigración (ICE, por sus siglas en inglés), Thomas Winkowkski.
El llamado Centro Residencial para Familias en Dilley acoge mujeres y niños inmigrantes que esperan una solución a su situación. Después de las renovaciones y la expansión, los inmigrantes retenidos en el centro Artesia también serán transferidos a Dilley en una fecha no precisada.
Los activistas no han tardado en alzar su voz en contra de esta medida. "Es realmente ofensivo que Estados Unidos haya institucionalizado la práctica de la detención de familias", se lamenta Ben Johnson, director ejecutivo del importante Consejo Estadounidense de Inmigración.
Los críticos a esta medida argumentan que la política de detención de mujeres y niños es equivocada e inhumana y, por esta razón, tratan de impedir que se continúe esta práctica.
Obama prometió una reforma migratoria en 2008, cuando fue elegido presidente, y otra vez al ser reelegido en 2012, gracias en parte al 70 % del voto latino, pero su promesa todavía no se ha hecho realidad.
Ahora, no obstante, Obama dice que va a resolver por decreto la situación de millones de emigrantes indocumentados, mayormente de origen mexicano, que viven y trabajan en Estados Unidos desde hace años.
(Con información de agencias)