Investigan zona donde podrían estar restos de estudiantes desaparecidos en México

Trabajadores forenses buscan restos humanos por debajo de una ladera llena de basura en las montañas boscosas cerca de Cocula, en el estado mexicano de Guerrero, el martes 28 de octubre de 2014. Los sospechosos arrestados esta semana dijeron a los fiscales que muchos de los 43 estudiantes que desaparecieron el 26 de septiembre en la ciudad de Iguala fueron retenidos cerca de este lugar. Foto: Rebecca Blackwell, Pool/AP

Peritos forenses mexicanos escudriñaron el martes una ladera enclavada en las montañas del estado sureño de Guerrero, donde autoridades han dicho que localizaron restos humanos tras declaraciones de presuntos miembros de un grupo del narcotráfico que habría participado en la desaparición de 43 estudiantes de magisterio hace más de un mes.

Apoyados con cuerdas de seguridad, expertos ataviados en trajes blancos revisaron el martes la ladera que parecía servir como un tiradero de basura a cielo abierto y en la que se alcanzaba a apreciar algunos vestigios de prendas de vestir como camisas.

Sin embargo, no se percibía ningún rastro visible de los restos y hasta la tarde del martes aún no se tenía información específica sobre lo que se encontró en el lugar

El procurador general de justicia, Jesús Murillo Karam, dijo en rueda de prensa que no tenía información concreta que pudiera hacer pública sobre los hallazgos en Cocula.

"No son resultados fáciles, son resultados que requieren en ocasiones peritajes que tienen que hacerse en laboratorios muy especializados y se tardan", dijo el fiscal al concluir un encuentro de miembros del gabinete de seguridad federal con el gobernador sustituto del estado de Guerrero, Rogelio Ortega.

"Pero prefiero la tardanza ligada a la verdad, que el apresuramiento ligado a la adivinación, a la imaginación o a la inventiva", añadió desde el puerto turístico de Acapulco.

Las autoridades mexicanas llevaron a periodistas gráficos en un recorrido por las inmediaciones de la zona, localizada en las afueras de Cocula, municipalidad vecina a Iguala, la ciudad de Guerrero ubicada a unos 130 kilómetros al sur de Ciudad de México.

Informes oficiales indican que la noche del 26 de septiembre policías locales de Iguala atacaron a los estudiantes que habían ido a la ciudad a recaudar dinero, detuvieron a 43 y presuntamente los entregaron a sicarios de Guerreros Unidos, el grupo narcotraficante señalado como responsable de la desaparición.

Un funcionario federal, que habló bajo anonimato por no estar autorizado a hablar con la prensa, dijo el lunes a The Associated Press que en el lugar se habían encontrado restos humanos, los cuales serían analizados para determinar si correspondían o no a los estudiantes.

Comentó que las autoridades llegaron a la zona tras la detención de cuatro supuestos miembros de Guerreros Unidos, lo que fue confirmado por Murillo Karam.

El funcionario no mencionó la cantidad de restos que allí se encontrarían y en el recorrido del martes no se logró apreciar nada más que basura y algunas prendas de ropa.

El gobernador sustituto pidió "pensar que están vivos" los 43 e incluso hizo lo que calificó de un "llamado humanitario" a quienes los tendrían retenidos para que los liberen. Se ofreció incluso como intermediario y dijo que "si es exponer mi vida, eso es lo de menos".

En ese terreno cercano a Cocula se colocaron banderas rojas en lo que parecía delimitar el perímetro de trabajo o puntos de interés. Durante el tiempo en que fotógrafos y camarógrafos estuvieron allí no se vio a los peritos realizar excavaciones, sólo revisar la superficie.

Ninguna autoridad ha comentado públicamente sobre lo encontrado en el lugar.

El lugar está a unos 10 kilómetros de Cocula y alejado a unos 30 minutos en vehículo desde el pueblo. Para llegar se toma una calle pavimentada y algunos minutos después un camino de terracería.

La zona acordonada, de unos cuatrocientos metros cuadrados, está resguardada bajo un fuerte dispositivo de seguridad de marinos que permanecen incluso en los cerros colindantes para evitar la entrada de reporteros y curiosos.

En la zona no hay fosas como tal. Bajo la ladera hay una superficie plana y despejada donde pueden verse a la distancia algunos objetos calcinados sin lograr precisar si hay restos humanos.

Murillo Karam dijo que peritos mexicanos y forenses argentinos trabajan en la zona.

Por el caso han sido detenidas 56 personas, en su mayoría policías municipales de Iguala y Cocula así como el líder principal de Guerreros Unidos, un grupo del narcotráfico surgido a raíz de divisiones internas al interior del cartel de las drogas de los hermanos Beltrán Leyva en 2010.

(Con información de AP)