Según un portavoz de la unidad de fuerzas especiales del Ejército libio, los soldados han muerto “en tres atentados con coches bomba, seguidos por los combates”.
Casi tres años después del linchamiento de Muamar el Gadafi, Libia sigue sumergida en una ola de inseguridad; además es testigo de numerosos enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los grupos armados rivales que se niegan a deponer las armas.
(Con información de agencias)