Los investigadores lograron reemplazar un componente tóxico usado para producir un tipo de célula solar con cloruro de magnesio, algo que dicen que es seguro y funciona bien.
El equipo asegura que este desarrollo podría hacer de la energía solar una mejor competidora respecto a los combustibles como el carbón, el gas y el petróleo.
Un corresponsal de BBC Ciencia, sin embargo, advierte que será necesario trabajar más en este hallazgo para ver si los experimentos hechos a nivel de laboratorio pueden funcionar a escala industrial.
(Con información de BBC Mundo)