Francia fusila a Suiza 5x2 y se reafirma en el grupo E

En Brasil volvió a oírse el canto del gallo. Los chicos de Deschamps confirmaron que se quieren comer el mundo. Francia demostró contra Suiza que está como un tiro. Tres goles le metió a Honduras en la primera jornada y los helvéticos, una vara de medir de altura, se llevaron cinco.

El equipo de Hitzfeld se convirtió en víctima propicia. Suiza dudó y la selección francesa hizo todo lo contrario. Los 'bleus' abusaron de los numerosos y graves errores defensivos de su rival, un bloque que destacaba precisamente por no cometer fallos así. Suiza funcionaba como un reloj hasta que Francia paró las manijas y las manejó a su antojo.

El carro francés se movió muy bien y a toda velocidad. Muchos goles llegaron al contragolpe. Francia tiene futbolistas rápidos y tienen a Karim Benzema, la pausa que mezcla con los que juegan a toda prisa.

Lo que le pasó a Von Bergen fue un anticipo de lo que estaba por llegar. El central suizo salió sangrando y no pudo volver al partido. El daño no quedaría ahí. Lo que vendría después sería mucho más doloroso incluso para el defensa.

En menos de lo que canta un gallo Francia dirigió el partido a su dirección. Giroud y Matuidi marcaron dos goles en menos de un minuto, cuando habíamos pasado del cuarto de hora de partido. El delantero del Arsenal (novedad en la alineación como Sissoko en detrimento de Griezmann y Pogba) abrió el marcador a la salida de un córner. Benaglio no pudo sacar su cabezazo. Tampoco acertó en el 2-0. Matuidi le batió por su palo, aunque el gran error lo cometió Behrami en la salida. Robó Francia, volaron los gallos y pensó Benzema.

Francia ya estaba lanzada y no había manera de pararla. Benaglio despejó un penalti de Karim que luego mandó Valbuena al larguero, pero era imposible evitar lo que inevitable. El ratón del OM hizo el tercero antes del descanso. Suiza sacó un córner y Francia marcó en tres toques. En un visto y no visto.

Al descanso, Hitzfeld señaló al pobre Behrami y metió a Dzemaili. Suiza mostró orgullo. No quiso darse por vencido y llegaron más goles pero en la otra portería. Benzema dejó su sello y Sissoko firmó el quinto. Francia, no os creáis, no se conformó. Tenía el estómago vacío a pesar del atracón que se estaba pegando.

Al final, los goles de Dzemaili y Xkaha sólo le sirvieron a Suiza para perder con algo de honor. También para descubrir algunas dudas en Lloris, al que no habían batido en todo el Mundial.

El partido acabó con un golazo de Benzema que ya no valía. Ese tanto, ya fuera de tiempo, demuestra lo que venimos comentando. Francia está en el Mundial para conquistarlo.

(Tomado de Marca)