Los presidentes de China, Xi Jinping, y de Rusia, Vladimir Putin, se reunieron este martes en la ciudad de Shanghai, un encuentro cargado de una alta trascendencia política y económica, según los analistas.
El mandatario ruso tiene previsto firmar durante su visita oficial unos 40 acuerdos comerciales con su vecino asiático, uno de ellos permitirá la venta de 38.000 millones de metros cúbicos de gas a China durante 30 años por el valor de 456.000 millones de dólares.
Rusia también aspira a recibir créditos chinos baratos para construir infraestructuras en las áreas de transporte y explotación de nuevos yacimientos. Según el jefe del Banco de Economía Exterior (VEB), Vladímir Dmítriev, se planea firmar un acuerdo para edificar una importante terminal de gas licuado en la península de Yamal.
Desde el punto de vista político, ambos mandatarios expresaron preocupación por la crisis política en Ucrania y llamaron a las partes involucradas a contenerse y evitar una escalada del conflicto.
En una declaración conjunta después de celebrar conversaciones oficiales en esta ciudad cosmopolita del oriente chino, Xi y Putin recomendaron buscar un arreglo pacífico y político para los actuales problemas en ese país.
El documento exhorta a todos los grupos locales y socio-políticos ucranianos a participar en un diálogo nacional integral y unirse en el desarrollo de un concepto para el futuro desarrollo constitucional del país que ampare los derechos básicos y libertades de sus ciudadanos.
Putin llegó esta mañana a Shanghai en visita de Estado de dos días, durante los cuales asistirá a la IV cumbre de la Conferencia sobre Interacción y Medidas de Confianza en Asia, un organismo regional que presidirá China hasta 2016.
(Con información de agencias)