Buena parte de los fondos recaudados en otras ocasiones, mínimos en comparación con las necesidades de medicamentos, se han destinado a comprar equipos domésticos y golosinas. Niños enfermos han lavado los autos de los funcionarios de la SINA ante los ojos del público y se han bañado en la piscina de la casa de uno de aquellos. Inmediatamente después de la fiesta,la piscina ha sido limpiada cuidadosamente.
Son estos los únicos resultados de esa iniciativa, organizada por elementos inescrupulosos al servicio de la potencia que trata de someternos a sus designios imperiales y que pretende manipular la sensibilidad y generosidad de los artistas cubanos.
(Con información de Periódico Cubarte)