Compañías como Google y The Huffington Post intentan de todo, desde desplegar moderadores hasta obligar a las personas a que utilicen sus verdaderos nombres a fin de restablecer un discurso respetuoso.
YouTube, que pertenece a Google, ha sido, por mucho tiempo, lugar de algunos de los comentarios más inmaduros y gramaticalmente incorrectos en internet.
El sitio causó revuelo el mes pasado cuando comenzó a solicitar a los usuarios que se inscribieran en Google Plus para escribir un comentario.
"A partir de esta semana, cuando usted vea un video en YouTube, verá comentarios arreglados por personas que a usted le importan primero", escribieron el gerente de productos de YouTube, Nundu Janakiram, y el ingeniero principal Yonatan Zunger, en un blog en el que se anuncian los cambios.
¿QUIÉN ESTÁ DETRÁS?
El anonimato siempre ha sido un atractivo importante en el desenvolvimiento de las actividades en internet.
Hace dos décadas, la revista The New Yorker publicó una caricatura en la que un perro está sentado frente a una computadora con una pata en el teclado. El pie de foto dice: "En internet nadie sabe que eres un perro".
En el mejor de los casos, el anonimato permite a las personas hablar sin inhibiciones ni repercusiones. También hacer denuncias.
En el peor de los casos, permite a las personas despotricar sin repercusiones, enzarzarse en discusiones, amenazas y maltratos.
Pero el anonimato se ha desgastado. The Huffington Post lanzó una batida contra los comentarios violentos, además de contratar a 40 personas encargadas de moderar que filtran las opiniones de racismo, homofobia, intolerancia y cuestiones similares. El medio está alejándose de los comentarios anónimos.
"Estamos llegando a una etapa en la que el internet está creciendo", dijo Jimmy Soni, director editorial de The Huffington Post. "Estos cambios representan la maduración del ambiente en línea".
(Con información de El Colombiano)