"Según un balance definitivo, hubo 53 heridos, pero sólo 12 siguen hospitalizados. Dos tuvieron que ser operados", afirmó el ministro de Salud libanés Ali Hasan Jalil.
Una fuente militar afirmó que "hacia las 11H15 (08H15 GMT) un coche bomba estalló en un estacionamiento cerca de una cooperativa comercial llamada Centro de Cooperación islámica, en Bir al Abed", feudo del movimiento chiita Hezbolá.
Esta explosión es el mayor desafío lanzado al Hezbolá desde su implicación directa en la guerra siria junto a las fuerzas de Bashar al Asad. El pasado 26 de mayo, cuatro personas resultaron heridas al caer dos cohetes en el suburbio del sur de Beirut.
Varias ambulancias y vehículos de bomberos acudieron al lugar de la explosión.
"íEscuché una fuerte explosión! (...) A todo el mundo le entró pánico. La gente gritaba, mis empleados corrieron hacia el lugar de la explosión porque tienen a familiares allí", contó Carole Mansur, propietaria de una fábrica de calzado situada a una calle del lugar de la explosión.
"íNo me puedo creer que alguien haya hecho algo así el primer día del ramadán!", mes de ayuno musulmán, exclamó.
El martes es el primer día del ramadán para una parte de los chiitas en el Líbano. El ayuno comienza el miércoles para los sunitas y el jueves para el resto de los chiitas.
Poco después de la explosión, civiles del movimiento chiita libanés Hezbolá se desplegaron en el sector.
"Le pregunté a un carnicero si iba a cerrar, pero me contestó: 'No es nada en comparación con 2006, es una pequeña explosión. Queremos vivir'", contó Carole Mansur.
Este barrio sufrió daños cuantiosos durante la guerra de 34 días entre el Hezbolá e Israel en el verano de 2006.
El presidente libanés, Michel Suleiman, y los dos ex primeros ministros sunitas Najib Maikati y Saad Hariri condenaron el atentado.
Cuando el ministro del Interior, Marwan Charbel, acudió al lugar, la gente, furiosa, intentó acercarse a él para insultarle y lanzó piedras hacia el sitio donde él se encontraba.
(Con información de AFP)