Sus dirigentes señalaron que la venta y cambio de naturaleza jurídica de la empresa afectará sus condiciones laborales y de jubilación, al tiempo que se reducirá drásticamente la plantilla.
Explicaron que el plan del Ejecutivo no se ajusta a la legalidad, pues viola preceptos constitucionales que determinan, entre otras cuestiones, que el transporte por ferrocarril es de importancia estratégica para la economía nacional y por ello no puede ser privatizado completamente.
Por ello consideraron que la medida pondrá en peligro tanto las relaciones laborales de los empleados como otros efectos socio-económicos importantes y muy negativos que perjudicarán el interés público.
Entre ellos, señalaron que los ingresos por la venta de Trainose irán a parar directamente a los prestamistas, que aumentará el desempleo y se reducirá aún más la red ferroviaria griega.
El Consejo de Europa, fundado en 1949 e independiente de la Unión Europea, es un organismo multilateral que promueve la cooperación entre 47 países del continente en materia legislativa, de derechos humanos y desarrollo democrático.
(Con información de Prensa Latina)