El objetivo principal de los ingenieros en este momento es optimizar los sistemas de descubrimiento y evasión de obstáculos en el cielo. Con esta fin el vuelo atravesó tanto obstáculos programados como reales, ya que la prueba tuvo lugar cerca de las rutas de los vuelos comerciales.
El programa diseñado para probar las tecnologías y procedimientos que permitirán a las aeronaves comerciales llevar pasajeros de manera segura y rutinaria sin disponer de pilotos a bordo tiene un presupuesto de unos 100 millones de dólares.
En el proyecto están implicadas siete empresas aeronáuticas europeas: AOS, BAE Systems, Cassidian, Cobham, QinetiQ, Rolls-Royce y Thales.
(Con información de RT)