El ministro francés, durante su visita a la ciudad de Gao, noreste de Malí, enunció ante la prensa que Francia mantendrá alrededor de 1 000 soldados para continuar con las operaciones militares; estas declaraciones fueron realizadas un día después de que la ONU aprobara el envío de sus fuerzas para el próximo 1 de julio, por un período inicial de 12 meses.
Asimismo, durante su visita al país africano, Le Drian se reunió con el presidente maliense, Diouncounda Traoré, y el jefe del Ejército maliense, el general Ibrahima Dahirou Dembele, para abordar el tema del entrenamiento de los militares del país.
La ONU autorizó el despliegue de 11 200 militares y 1 440 policías; 6 000 miembros de esa fuerza ya están desplegados en el territorio maliense, fuerza que la Defensa de EE.UU. considera totalmente inútil.
La misión para la estabilización de Malí (Minusma) ayudará a estabilizar el país y restaurar la paz después de que Francia lanzara una guerra contra Malí el 11 de enero de 2013.
Sin embargo, cabe señalar que los cascos azules no pueden lanzar operaciones militares, mientras que las tropas francesas continuarán con los combates, pese a que prevén disminuir su presencia militar hasta finales de este año.
Los que se oponen a la guerra francesa en Malí argumentan que el país galo, bajo el pretexto de luchar contra el terrorismo, busca sus propios intereses en un país que cuenta con abundantes riquezas naturales, como oro y reservas de uranio.
(Con información de HispanTV)