Alberto Puig, presidente de la Federación correspondiente de la Isla, explicó a la prensa que la decisión se tomó atendiendo a la posibilidad de cubrir un amplio período de fogueo contra buena parte de los contrarios de rango a enfrentar en justas mundiales y olímpicas.
La participación cubana está dirigida, fundamentalmente, a preparar a los atletas contra rivales de calidad, adquirir mayor conocimiento sobre estos y elevar las posibilidades de victoria en cualquier escenario, puntualizó.
Dijo que la versión venidera acogerá a otras potencias, como Rusia, Ucrania, Kazajstán, Italia y Azerbaiján, cita ajustada a un formato que permite insertar -en los elencos nacionales- concursantes destacados de otros países, variante desechada por Cuba.
Argentina, México, Estados Unidos, Polonia, Argelia y Alemania completan la relación difundida hasta ahora por los organizadores de la lid, que vivirá su sorteo en junio y se extenderá durante siete meses.
Puig sostuvo que el evento se rige por reglas muy parecidas a las vigentes en el pugilismo olímpico y parece destinado a incrementar sus divisiones, ahora fijadas en 54, 61, 73, 85 y más de 91 kilogramos.
Aseguró que en la Isla existe suficiente conocimiento técnico para adecuar a los atletas, en dependencia de sus características, sin que ello les impida brillar en compromisos ajenos a ese esquema.
Lo mismo sucede en cuanto a pelear durante cinco asaltos, una de las pocas diferencias que encontraremos, enfatizó, antes de comentar la satisfacción generada en la AIBA por la decisión cubana.
(Con información de la AIN)