Pero esas cifras son sólo una pequeña muestra. Podemos seguir: ahora hay 1,7 millones de hogares donde todos están en paro. Son 300.000 más que el día en que Rajoy llegó al Gobierno. También son muchos más los parados que no cobran ninguna prestación.
La reforma laboral, por su parte, ha permitido indemnizar menos por los despidos. Con ello, muchos de los que quedan sin trabajo pueden llevarse menos dinero para vivir en el desempleo.
Han subido los dos impuestos fundamentales que paga el ciudadano: el IRPF y el IVA, después de haber negado que fueran a hacerlo. Son las cifras económicas que tocan directamente al ciudadano y que nos hacen más fácil que nunca responder a la pregunta de si estamos mejor que hace un año.
(Con información de Cadena SER)