Dalí nunca pudo resistir la atracción del dinero, afirmó Amanda Lear. "Incluso un día vendió un pelo de su bigote a Yoko Ono. En fin casi...", contó Lear.
Dalí pensaba que Yoko Ono "era una bruja y temía que lo hechizara. Me mandó al jardín a buscar una hierba seca y la colocó en un lindo cofre", explicó Lear.
Ella "pagó 10.000 dólares. A Dalí le gustaba estafar a la gente", dice Lear que se convirtió en la amante del pintor en 1965, cuando él tenía 61 años y ella 18.
"Era mi profesor de arte, mi padre, mi amante", dice Lear cuando evoca a Dalí.
(Con información de AFP)