Tras la decisión de Ecuador de otorgarle asilo diplomático a Assange y ante la negativa de Reino Unido de darle el salvoconducto para que abandone la Embajada, la Policía tiene ahora como prioridad impedir a toda costa que el fundador de Wikileaks salga en libertad de ese edificio.
Unos 40 policías armados rodearon desde anoche la Embajada ecuatoriana, ubicada a metros de la exclusiva tienda de Harrods, en el barrio de Knightsbridge, según informó hoy el periódico The Daily Mail. Otros seis policías fueron desplegados a las áreas públicas del edificio, incluidos el techo, el subsuelo y la entrada.
El gobierno británico indicó que en caso que Assange salga de la Embajada, será detenido de inmediato, y extraditado sin demoras a Suecia, donde es requerido para enfrentar cargos por supuestos abusos sexuales y violación a dos mujeres.
La Policía está equipada además con tecnología de avanzada para detectar calor corporal, y de esa forma evitar que el fundador de Wikileaks pueda escapar en una bolsa diplomática o caja, como se especuló en los medios locales.
Fuera de la Embajada, hoy quedaron muchos menos simpatizantes de Assange que mantenían guardia con algunas pancartas y afiches de apoyo al australiano.
Los manifestantes indicaron que planean realizar esta noche un "show de solidaridad" y una "acción directa" en protesta por el "trato del gobierno británico" al fundador de Wikileaks.
También hacían guardia detrás de una valla policial un grupo de periodistas internacionales, camarógrafos y fotógrafos, muchos menos que los apostados el jueves tras el anuncio de Ecuador, en medio de latas de cerveza y vasos de plástico dejados anoche por el centenar de activistas que se congregó en el lugar.
Uno de los manifestantes, Tristan Woodwards, contó hoy que decidió acampar frente a la Embajada "en señal de solidaridad".
(Con información de ANSA)