"El Presidente José Miguel Gómez, un liberal de gabinete, pero racista consumado, combatió a los líderes del alzamiento acaecido el 20 de mayo de 1912, cuando las masas negras clamaban por sus derechos civiles, escamoteados por el Gobierno, bajo la influencia de la intervención militar estadounidense", rememoró.
Encabezaron la rebelión iniciada en Oriente el general Pedro Ivonnet, quien alcanzó el grado de coronel en la Invasión a Occidente, y Evaristo Estenoz, también oficial del ejército mambí.
"Pesa y avergüenza el pasado del que no se habla -citó Barnet una frase de José Martí-, y hoy nos referimos a esa triste y ominosa página de la historia cubana", afirmó.
"Fue un brote de rebeldía que aleccionó al poder hegemónico, el cual relegó a los negros a los más bajos estratos de la sociedad sin reconocer la escala de valores dictada por la medida de sus talentos y méritos", significó Barnet.
Agregó que solo con el triunfo de la Revolución de 1959 se produjo una ruptura con el pasado.
"Hoy, en la batalla contra la discriminación y los prejuicios, estamos todos comprometidos, porque es garantía para un futuro digno de las nuevas generaciones", remarcó.Al homenaje, celebrado frente a la estatua del Apóstol, en el Parque Central, asistió Rafael Bernal Alemany, ministro de Cultura, y reconocidos intelectuales, artistas, etnólogos y miembros de organizaciones políticas.
También participaron Ivanoa Ivonnet Gascón y Jesús Reina Ivonnet, descendientes de Pedro Ivonnet.
(Con información de la AIN)