Ya lo había anunciado el propio artista en conferencia de prensa cuando señaló que los invitados a su presentación este lunes escucharían temas destinados a mover los sentimientos, pero con una profunda raíz cubana.
Durante más de una hora, el público disfrutó de danzas, contradanzas y danzones; algunos de ellos versiones muy peculiares de melodías clásicas como La comparsa, de Ernesto Lecuona, y donde Vitier demuestra su maestría como creador e intérprete.
Uno de los momentos singulares de la función fue el homenaje que el merecedor de la Distinción por la Cultura Nacional tributara al séptimo arte, a emblemáticas actrices cubanas y a los pianistas anónimos que en la época del cine silente tocaban para los espectadores.
Muchas de las obras que he compuesto para filmes tienen como fuente de inspiración a las protagonistas precisó el músico- por eso este reconocimiento a Deisy Granado, Yaquelín Arenal, Coralia Veloz, Eslinda Núñez, Isabel Santos y tantas otras que prestigian el arte.
A juicio de los asistentes, las ejecuciones de Danzón imaginario , Danza de fin de siglo y Fresa y Chocolate destacan además entre los instantes emotivos de la noche.
Esta segunda parte del concierto -dedicada a las composiciones para la pantalla grande y chica- estuvo acompañada de imágenes de los largometrajes para los cuales nacieron estos temas, edición que realizó el actor y director Jorge Perugorría.
José María Vitier (La Habana, 1954) deleitó también a los espirituanos este domingo en la gala que aconteció a propósito de la reapertura del Teatro Principal.
(Con información de AIN)