La explicación la ha ofrecido hoy la empresa radicada en San Francisco, que primero dio señales de que había sido víctima de los hackers, pero esta mañana advierte se vio afectada por un fallo en cascada.
"No se debió a un hackeo, ni a nuestra nueva oficina, ni a la Eurocopa, ni a los avatares que son GIF, como algunos decian hoy", explicaba en un post en el blog oficial el vicepresidente de ingeniería, Mazen Rawashdeh.
La causa, explica Rawashdeh, estuvo en un fallo que desató un efecto dominó. "Un fallo cuyo efecto no está limitado a un elemento de software en particular, sino que afecta en cascada también a otros elementos".
Al ser un error de estas características, todos los usuarios se vieron afectados, por lo que Twitter decidió volver a una versión previa "estable", anterior a la afectada, para poder volver a ofrecer servicio.
Según las últimas cifras facilitadas por la compañía, en los últimos seis meses Twitter ha mantenido sus mayores porcentajes de estabilidad, entre un 99.96% y un 99.99%.
(Con información de agencias)