Durante un encuentro que sostuvo con periodistas en la ciudad de Guayaquil (centro), Correa insistió que lo sucedido debe ser objeto de reflexión, y quizás resulte necesario unir esfuerzos para lograr un cambio en la sede del organismo, si la situación se presenta nuevamente.
"Si siguen estas posiciones imperiales, soberbias, prepotentes, habrá que plantearse el cambio de la sede de las Naciones Unidas. Pero esto es inadmisible, intolerable, que a una ministra de un Estado soberano, invitada por la ONU a un foro, le nieguen la visa", enfatizó.
La Cancillería ecuatoriana envió días atrás una nota de protesta a la Embajada estadounidense en Quito, que expresaba lo siguiente:
"Ecuador considera que la actitud de los Estados Unidos contradice el Acuerdo Relativo a la sede de las Naciones Unidas, del 31 de octubre de 1947".
La nota reseña que el artículo IV de ese acuerdo dispone que "las autoridades federales, estatales o locales de los EEUU no pondrán obstáculo alguno al tránsito de entrada o salida del distrito de la sede de la ONU".
La respuesta de la Embajada fue que su Consulado "no suele explicar los motivos para rechazar un pedido de visa, ya sea de una persona común o una autoridad".
Según la sede diplomática, se trata de un proceso administrativo interno que responde a las políticas de Washington.
(Con información de TELESUR)