Los tres murieron instantáneamente cuando el vehículo en el que viajaban se volcó y cayó en el cauce del río Chama.
El accidente ocurrió cuando seis médicos cubanos y el conductor se dirigían a su lugar de trabajo en San Juan de Lagunillas (municipio Sucre), donde funciona el Centro Oftalmológico de la Misión Milagro.
En el hecho perecieron Osvaldo Barceló (71) y Yudelkis Pereira (30) y José Ramón Lemus (36), conductor de la camioneta y oriundo de Caracas. Los heridos son Elvia Guzmán (55), Nancy Morejón (43) y Manuel Salavaría (47).
A continuación el comunicado:
Caracas, 18 de abril de 2012
Comunicado del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, por la desaparición física de los compañeros Yudelkis Anet Pereira Urquiza, Osvaldo Juan Barceló Bedriñana y José Ramón Lemus de la Misión Milagro
¡Cuán triste es esta hora para Cuba y para Venezuela! ¡Cuán infinitamente dolorosa, así lo siento, para dos Pueblos a los que hermana la misma batalla por la dignidad y por la felicidad! ¡Cuánto pesar por tan inesperado infortunio acaecido en el estado Mérida! Hoy nos toca despedir, con una lágrima cruzando nuestros corazones, a los compañeros Yudelkis Anet Pereira Urquiza, Osvaldo Juan Barceló Bedriñana y José Ramón Lemus de la Misión Milagro.
Yudelkis Anet y Osvaldo Juan vinieron desde la Cuba revolucionaria y hermana para ejercer entre nosotros el más sublime y ejemplar apostolado de la salud y la vida en la Misión Milagro. En sus almas resonaba y sigue resonando la hermosa sentencia martiana: La patria está hecha del mérito de sus hijos. Y desde ese talante pleno de cubanía, de cubanía amorosa y liberadora, están señalando el camino del compromiso internacionalista. Se consagraron enteramente a la felicidad de sus hermanos y hermanas de Venezuela. Ellos encarnan el abrazo eterno del Apóstol con el Libertador.
José Ramón formaba parte de una cooperativa de conductores que presta sus servicios a la Misión en el estado Mérida, y destacaba por su vocación de trabajo y su calidad humana. Él era y es viva y ejemplar expresión del gran Pueblo bolivariano; de su proverbial bondad y de su infinito amor. Si alguien preguntara quién fue y seguirá siendo José Ramón, yo le contestaría con el poeta Luis Alberto Crespo: Una tierra como nosotros.
A los tres los llevaremos siempre en nuestros corazones con gratitud y admiración: viven y vivirán en ellos como viven y vivirán en la victoria de la Revolución Bolivariana.
Siempre es necesaria la inmensa dulzura del verbo del Apóstol Martí para darnos fuerza en la hora del llanto y de la aflicción: No me pongan en lo oscuro/ A morir como un traidor:/ Yo soy bueno, y como bueno/ ¡Moriré de cara al sol! Yudelkis Anet, Osvaldo Juan Y José Ramón murieron de cara al sol, y de cara al sol han resucitado en el amor de nuestros Pueblos.
(Tomado de RNV/ Prensa Presidencial de Venezuela)