La cifra es récord para el inicio de un segundo año de gestión y supera el nivel de respaldo alcanzado por su predecesor, Luiz Inacio Lula da Silva, en igual fecha.
En el nordeste del país, la región más pobre y donde el 'lulismo' tiene su gran bastión electoral, Dilma Rousseff recibió el 82% de apoyo.
No parecen haber pesado en el público los problemas de articulación con los aliados en el Congreso ni el crecimiento de 2,7% en el PIB de 2011, una marca de desaceleración económica.
Rousseff superó a Lula, quien en 2004, en el inicio de su segundo año de gobierno, tenía 73% de apoyos según Ibope. Lula dejó el gobierno en 2010 con un récord del 87% de respaldo popular.
En la región sudeste, donde existen grandes bolsones opositores como los estados de Sao Paulo y Minas Gerais, Rousseff obtuvo el mejor avance respecto de diciembre. Subió el apoyo a su figura del 69% al 75%.
El gobierno en general fue respaldado por el 56% como excelente o bueno, mientras que el 8% lo consideró malo o pésimo.
Un dato político que incluyó la encuesta, según la CNI, fue que el 60% de la población piensa que el gobierno de Rousseff es claramente la continuidad del de Lula.
El 65% de los brasileños, según la encuesta de Ibope, dijo que el principal problema es el sistema tributario y el 63% no aprobó el sistema de salud pública ni el de seguridad pública. La desaprobación sobre el combate a la inflación cayó del 54% en diciembre al 50% en marzo.
(Con información de ANSA)