Al cierre de 2011 existían 180 hidroeléctricas, en su mayoría pequeñas, con una potencia instalada de 65 megawatt (MW) y un potencial de 600, explicó el también especialista de Cubaenergía, en un artículo publicado en el diario Juventud Rebelde.
Entre los retos para el sector, que generó en 2010 el 0,5 por ciento de los más de 17 000 gigawatt producidos, Arrastía mencionó el aprovechamiento de las presas en cuyos canales se puedan construir esas plantas.
Igualmente, llamó a la fabricación en el país de turbinas hidráulicas para sacar mayor provecho del potencial hidroeléctrico cubano.
Las ventajas de la hidroenergía y el propósito de lograr un desarrollo sostenible hacen de esta fuente renovable una opción válida que deberá seguir desarrollándose, expuso el articulista, en primer lugar -dijo- para la protección del medio ambiente.
(Con información de Prensa Latina)