"Si la International Football Association Board lo estima necesario se cambiarán las leyes que afectan al juego", dijo un portavoz de la FIFA, quien agregó que el objetivo será siempre garantizar la seguridad de todos los deportistas.
Michael Beavon, director de la asociación de ingenieros Arup y encargado de la construcción de doce estadios desarrollando la energía solar, manifestó que el aire frío de la montaña podría ayudar a mantener la temperatura de los estadios en torno a los 24 grados, lo que sería "cómodo y seguro para los deportistas".
Qatar, que ganó la sede del Mundial a Estados Unidos, Australia, Japón y Corea del Sur, en una votación polémica de fines de 2010, es objetada por sus altas temperaturas.
(Con información de ANSA)