"Yo más que nadie quiero ganar algo con la Selección. Y lo voy a ganar. ¿Un Mundial? Sí, no sé por qué, pero va a ser así. Va a llegar ese momento y sé que lo voy a disfrutar. No sé por qué, pero algo me dice que lo voy a conseguir", afirmó la "Pulga" en una entrevista que publicó hoy el diario deportivo "Olé".
Además, la estrella del Barcelona dijo en una carta que divulgó hoy el diario "La Nación" que la albiceleste que dirige Sergio "Checho" Batista y que debuta hoy contra Bolivia en la Copa América "intentará jugar con Messi y no para Messi" y sostuvo que en el equipo "no hay Messidependencia".
Messi manifestó la "alegría" que sintió por el "cariño" que le brindaron los hinchas argentinos desde que está en el país, contó que "ver contento al público" es su "mayor deseo" y ratificó que el objetivo es "ganar la Copa contra cualquier cosa".
El mejor jugador del mundo conoció al entrenador en los Juegos Olímpicos que Argentina ganó en Pekín 2008. "Tanto él (Batista) como nosotros queremos que la selección juegue bien a la pelota, algo que, aunque parezca sencillo, es lo más difícil del fútbol", dijo.
"Estamos convencidos de que se le debe a la gente un premio importante después de tantos años sin ganar nada con la selección y porque tenemos la obligación y las ganas de dejar todo por este trofeo", señaló.
La "Pulga" dijo que "todo el tiempo" hablan entre los jugadores sobre que "sería espectacular empezar a lograr cosas con la camiseta argentina" frente a su público.
Tras ganar todo con el Barcelona, Messi regresó a la Argentina en las últimas semanas para tomarse unas vacaciones y luego prepararse para la Copa América. Tras haber sido ovacionado en el amistoso en el que la albiceleste goleó a España, el campeón del mundo, la "Pulga" volvió a recibir el reconocimiento del público en el estadio Monumental durante el amistoso ante Albania.
La "Pulga" dijo que pasó "un momento muy duro" en la "albiceleste" cuando lo criticaban. "Me pegaban mal de todos lados y por todo. Fue difícil, pero ahora estoy bien", señaló.
"Me sentí muy discutido en la selección, por cómo se me dieron las cosas, pero la verdad es que ahora siento el afecto de la gente desde muy cerca y espero devolverle todo eso de una manera que para mí es más fácil que hablar ante los medios: jugando al fútbol", expresó.
El rosarino de 24 años deseó "ser importante" para la albiceleste y aseguró: "Cambiaría cualquier cosa, incluso todos los goles y todos los premios, por ganar algo con el seleccionado. Desde que juego en la selección nunca pudimos conseguir el objetivo, en la Copa o en un Mundial, ojalá que ahora se dé. Es lo que más quiero".
Messi señaló que se ve "muy cambiado" respecto de la Copa América de Venezuela 2007, cuando la albiceleste perdió la final ante Brasil.
"Crecí mucho en todo. En el juego en el Barcelona. También en que es otro mi momento en la Selección, es otra mi responsabilidad dentro del equipo. Pasaron los años y las cosas para mí fueron a mejor", dijo.
(Con información de DPA)