Thomas Delare, director de la oficina para sanciones del Departamento de Estado, dijo el viernes durante una audiencia celebrada de forma conjunta por los subcomités para Seguridad Nacional y para el Hemisferio Occidental de la cámara baja, que las sanciones impuestas el mes pasado buscan convencer a la petrolera estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) para "tomar la decisión correcta".
"Si PDVSA no para, y se lo hemos dejado muy claro en nuestras conversaciones con PDVSA y con el gobierno venezolano, la secretaria de Estado se reserva la autoridad de imponer sanciones adicionales, más severas'', dijo Delare, refiriéndose a las sanciones impuestas el mes pasado a PDVSA y otras seis empresas extranjeras por hacer negocios con Irán.
"Ninguna opción está descartada y el Departamento (de Estado) continuará evaluando cuáles acciones adicionales pueden justificarse en el futuro'', agregó.
PDVSA quedó excluida de todos los contratos del gobierno de Estados Unidos, del financiamiento federal para las importaciones y exportaciones y le serán negadas licencias para la adquisición de tecnología delicada, pero podrá seguir vendiendo crudo al mercado estadounidense y realizar suministros a Citgo, su filial en Estados Unidos.
Fueron las primeras sanciones adoptadas específicamente contra las exportaciones de productos petroleros a Irán desde que el congreso estadounidense aprobó el año pasado una ley que prevé medidas de este tipo.
Aquellos países designados por el Departamento de Estado como "patrocinadores del terrorismo" enfrentan sanciones que incluyen la suspensión de la ayuda estadounidense y la prohibición de exportación y venta de equipo militar. Las naciones que actualmente enfrentan tales sanciones son Cuba, Irán, Sudán y Siria.
(Con información de AP)