"Moscú ya declaró que no respaldará ninguna resolución del Consejo de Seguridad sobre Siria. La situación en este país no representa una amenaza para la paz y la seguridad internacionales", dijo Lukashévich en una rueda de prensa.
Lukashévich señaló que la comunidad internacional debe dar tiempo a Siria para que implante reformas.
"Las autoridades sirias necesitan tiempo para llevar a cabo las reformas ya anunciadas. Además, los sirios deben resolver ellos mismos sus problemas internos sin ninguna injerencia extranjera", expresó el portavoz de la diplomacia rusa.
Reino Unido y Francia elevaron ayer al Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución sobre la situación en Siria y se espera que la votación tendrá lugar los próximos días.
Desde mediados de marzo en Siria no cesan protestas antigubernamentales. Las manifestaciones comenzaron en la ciudad de Deraa y luego se extendieron a otras regiones del país. Según los activistas sirios de derechos humanos, los desórdenes ya han causado más de 1.200 muertos.
Las autoridades responsabilizan de los disturbios a las "bandas armadas apoyadas por fuerzas exteriores" y utilizan al Ejército y las fuerzas de seguridad para restablecer el orden.
(Tomado de RIA Novosti)