Estas tormentas y ventiscas azotaron esa región tan solo unos días después del devastador tornado que arrasó el domingo por la noche a Joplin, en el estado de Missouri y que, según el último balance, mató al menos 124 personas. En esta localidad de unos 50.000 habitantes, más de 700 personas resultaron heridas, mientras 1.500 siguen desaparecidos y más de 2.000 casas quedaron reducidas a escombros.
Los nuevos tornados causaron ocho muertos en Oklahoma, dos en Kansas y tres en Arkansas.
El servicio meteorológico estadounidense advirtió que otros tornados podrían afectar este fin de semana a Dallas y zonas del norte de Texas.
(Con información de ANSA)