La reunión está presidida por le embajadora de Brasil ante la ONU, María Luiza Ribeiro Viotti, titular del órgano durante el mes de febrero.
La cita fue convocada a petición del representante alterno de Libia ante la organización mundial, Ibrahim Dabbashi, quien la víspera anunció su separación del gobierno de Trípoli y criticó las autoridades de su país por su respuesta a las manifestaciones.
Se espera que el debate del Consejo concluya con una declaración de condena al gobierno libio.
Anoche, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó en la ciudad estadounidense de Los Angeles su esperanza de que la reunión del Consejo analice el problema "sobre una base de urgencia".
El dirigente calificó de inaceptables las acciones contra los manifestantes, en particular las denuncias de ataques desde aviones y helicópteros de guerra, versiones que fueron negadas por la televisión oficial libia.
El titular de la ONU conversó ayer por teléfono durante 40 minutos con el líder libio, Muammar Khaddafi, con quien abordó la situación en ese país árabe.
En ese intercambio, Ban Ki-moon expresó su preocupación por la escalada de la violencia y llamó a respetar las libertades básicas y los derechos humanos, incluidos los de reunión e información, según se informó en la sede de la ONU en Nueva York.
El Consejo de Seguridad está integrado por Estados Unidos, Francia, Rusia, Reino Unido y China, como miembros permanentes, y Brasil, Colombia, Líbano, Nigeria, Gabón, Portugal, Bosnia y Herzegovina, India, Suráfrica y Alemania.
Ban Ki-moon también hizo contacto con el rey de Bahrein, Hamad bin Isa Al Khalifa, los dirigentes del nuevo gobierno de Egipto y el secretario general de la Liga Arabe, Amr Musa, acerca de la ola de disturbios en el mundo árabe.
Además habló con la representante de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, Catherine Ashton, y la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton.