David Bretos
Nación Red
La semana pasada, un grupo de hackers que operaba bajo el manto de Anonymous entró en los servidores de HBGary, una empresa de seguridad en software con sede en California. Una vez dentro del sistema de la compañía norteamericana, encontraron documentos que prueban una estrategia para neutralizar Wikileaks mediante acciones poco limpias, para decirlo de alguna manera.
Los hackers han hecho públicos alrededor de 50.000 correos electrónicos de HBGary y también han dado a conocer una serie de diapositivas presentadas ante el Bank of America -objetivo actual de Wikileaks- y dos compañías de seguridad en software, Palantir Technologies y Berico Technologies.
De esta manera, algunas empresas de Estados Unidos se unirían a la estrategia de las altas esferas norteamericanas para detener los planes de la organización liderada por Julian Assange. Por ahora, han centrado sus esfuerzos en dañar la imagen de su director mediante acusaciones judiciales de dudosa autenticidad, pero con esta filtración queda claro que la campaña es contra Wikileaks en general.
Se da la coincidencia de que, además, uno de los más altos ejecutivos de la firma de seguridad, Aaron Barr, afirmó que había conseguido los nombres de personas clave en Anonymous, además de sus direcciones de domicilio. En total, según Barr, tenía los datos de unas 30 personas relacionadas con el alto mando del conocido y controvertido grupo de internautas.