Este es un momento maravilloso en mi vida. Poder enseñar lo que he aprendido es la recompensa más grande. Compartir lo que uno aprende no es trabajo, es vida misma, afirmó la prima ballerina assolutta al recibir el lauro de manos del ministro de Cultura, Abel Prieto.
Con 90 años recién cumplidos, Alonso agregó que lo único que ha hecho durante su carrera es imitar el movimiento del ser humano, querer vivir, dijo, y seguir viviendo por siempre.
Tras felicitar aquellos que entregan su vida al magisterio en el mundo, destacó que el trabajo de una bailarina es maravilloso porque nunca se termina, siempre se esta aprendiendo.
El jurado resaltó los múltiples valores que encarna Alonso en su figura y cómo creó un método único de enseñanza en el arte danzario, desde la escuela cubana de ballet, donde se formaron sus primeras discípulas.
Instituido por el Centro Nacional de Escuelas de Arte y el Instituto Superior de Arte en 1997, el lauro se otorga a personalidades y profesores que hayan sobresalido por su entrega, dedicación y esmero en la formación de las nuevas generaciones de artistas de la isla.
(Con información de Prensa Latina)