El fuerte viento que había hecho empeorar la situación se ha calmado considerablemente. A ello se une que ha llovido en la región, informó la agencia Ria Novosti.
No obstante, miles de bomberos siguen luchando contra las llamas en cuatro zonas de Volgogrado, antigua Stalingrado, donde el viernes se declaró el estado de emergencia.
En los alrededores de Moscú no se han reportado nuevos fuegos. En agosto, amplias partes de la ciudad se vieron cubiertas por el humo. Nuevos incendios dejaron al menos ocho muertos y unos 30 heridos en los últimos días. Unos 800 edificios quedaron destrozados, entre ellos 500 de viviendas.
Los peores incendios forestales de la historia rusa han dejado más de 60 muertos en los últimos meses, según informaciones oficiales.
(Con información de DPA)