Bahmani calificó la decisión de "medida de precaución" en defensa a una posible congelación de las cuentas iraníes, pero no precisó la cantidad retirada, consignó hoy un cable de la agencia DPA.
Las últimas sanciones impuestas contra Irán por el Consejo de Seguridad de la ONU, los Estados Unidos y la UE en respuesta a la negativa de Teherán de suspender su programa de enriquecimiento de uranio, se centran sobre todo en el sector bancario, petrolero y comercial marítimo.
También se limitó el comercio de bienes que puedan utilizarse con fines civiles y militares.
A finales de junio, el banco central iraní anunció el incremento de sus reservas en divisas extranjeras a 9.000 millones de dólares mediante la venta de oro y el cambio de divisas.
(Con información de Télam)