Las organizaciones de derechos humanos consideran que la violencia en Honduras se recrudeció después del golpe de Estado contra el entonces presidente Manuel Zelaya, el 28 de junio del año pasado.
Durante el gobierno del presidente Porfirio Lobo, quien tomó posesión el 27 de enero de este año, "157 son las personas menores de 23 años que han perecido víctimas de las acciones de los criminales", subrayó el informe de Casa Alianza.
"A pesar de que la niñez y juventud es uno de los sectores más vulnerables que merece especial protección por parte del Estado y la sociedad, después de transcurridos los primeros cuatros meses del año 2010, un elevado número de niños, niñas y jóvenes en Honduras viven situaciones y circunstancias de extrema violencia en las que ninguna persona debería de sufrir", indicó Casa Alianza, que atiende a niños y jóvenes desamparados.
(Con información de ANSA)