El abogado del Centro de Derechos Constitucionales Alexis Agathocleous declaró:
"En 2006 y 2007 la Oficina Federal de Prisiones secretamente abrió dos unidades de prisión experimentales que imponen restricciones extraordinarias en lo que refiere a las comunicaciones. Existe, por ejemplo, la prohibición categórica de cualquier contacto físico con la familia, incluyendo los niños pequeños, durante las visitas familiares. A los prisioneros de las CMU no se les informa qué motivó su traslado a dichas unidades. Estos prisioneros carecen además de un proceso de evaluación significativo. Como se podría predecir, este secreto ha llevado a un patrón de designaciones no controlado que no se basa en evidencias reales, sino en discriminación y represalias, por lo que dos tercios de los prisioneros de las CMU son de origen musulmán, lo que significa un 1000% de representación con respecto al promedio de musulmanes a nivel nacional. El resto de los prisioneros simplemente tiene visiones políticas consideradas erróneas".
(Con información de Democracy Now!)