Pareja del "exilio histórico" de Miami estafó a miles de compatriotas

Una pareja de cubanoestadounidenses fueron acusados el miércoles por el Securities and Exchange Commission (SEC) de operar un fraude, al convencer a cientos de personas, en su mayoría ancianos de origen cubano, para que participaran en una supuesta inversión en bienes raíces, que no era otra cosa que un esquema de pirámide.

La SEC presentó su querella en una corte federal de Miami. La acusación afirma que Gastón Cantens, de 71 años, y su esposa Teresita, de 73, prometieron a la gente grandes rendimientos, de entre 9 y 16% en inversiones de bienes raíces mediante su empresa Royal West Properties Inc.

Sin embargo, cuando la situación de Royal West se complicó, ante el impago de titulares de hipotecas, los Canten habrían comenzado a usar el dinero de los nuevos inversionistas para pagar a los antiguos, en un clásico esquema Ponzi o de pirámide, señaló en un comunicado Eric Bustillo, director regional de la oficina de la SEC en Miami.

Gaston E. Canten ha repartido ese dinero entre los políticos más extremistas de Miami: Lincoln Diaz-Balart, Mario Diaz-Balart, Ileana Ros-Lehtinen, Connie Mack, y Marco Rubio. También a politiqueros de alcance nacional, como el ex-candidato a la Presidencia de los Estados Unidos, el republicano Pat Roberts y el Senador cubanoestadunidense Bob Menéndez.

El SEC no dice en su querella si el dinero que le regaló Canten a esos candidatos proviene de los modestos ahorros de los ancianos cubanos que estafó en Miami.

El matrimonio usó 20 millones de dólares para pagarse altos sueldos, realizar otros proyectos empresariales y entregar a sus hijos y nietos dinero como "tarifas por consultas", aunque no realizaron trabajo alguno, según la querella.

"Los Canten usaron su posición prominente que tenían en la comunidad cubano-estadounidense, estrechamente relacionada, para explotar despiadadamente a los inversionistas ancianos que les confiaron los ahorros de toda su vida", dijo Bustillo.

Las víctimas de la estafa eran atraídas mediante actos caritativos y religiosos, así como a través de anuncios publicitarios en los medios de prensa de habla hispana.

"Cantens es el pequeño Madoff de Miami'', le indicó a El Nuevo Herald de Miami una de las víctimas, refiriéndose al financista multimillonario de Nueva York, condenado por un esquema de pirámide con el cual estafó miles de millones de dólares. "Invertíamos con él porque parecía un hombre bueno y honesto.  Nos robaron todo al final de la vida", añadió.

El SEC dijo que "los Cantens usaron su influencia en un círculo cerrado de la comunidad cubanoamericana para explotar despiadadamente a inversionistas viejos y vulnerables que confiaron en ellos los ahorros de su vida. Se presentaban como una pareja devota que participaba en organizaciones educativas y religiosas, cuando en realidad llevaban una vida llena de lujos con el dinero que defraudaron a los inversionistas''.

Los Cantens son muy conocidos en Miami.  Tienen un hijo, Gaston I. Canten, quien fue fiscal de la Florida de 1995 a 1998, director de la Barra de Abogados Cubanoestadounidenses en 1997, y posteriormente diputado republicano del parlamento estatal de la Florida de 1998 hasta el 2004.

Vea la página de registro de contribuciones para las campañas políticas de la ciudad de Miami:

(Con información de AP/ Cubadebate)