Estos ataques son considerados una importante escalada de la campaña del gobierno de Obama en contra de Al-Qaeda.
Funcionarios estadounidenses señalaron a ABC que los blancos de estos ataques fueron un par de presuntos campos de entrenamiento de la organización radical islámica.
Un activista por los derechos humanos de Yemen dijo que 23 niños y 17 mujeres se encontraban entre las 64 personas que murieron.
Este mes el Presidente Obama había insinuado que Yemen pronto podría ser atacado.
(Con información de Democracy Now!)