Por JAMP
Publicado en la red Now Public
Traducido por Cubadebate
Cuando vi la imagen por primera vez, pensé que era un fotomontaje. Como no pude asistir al "concierto del siglo" en La Habana, un amigo común me envió por correo electrónico una breve nota y un archivo de fotografías, con la leyenda: "Ernesto y Juanes en el Concierto".
No podía creer lo que veía, así que llamé a Ernesto -a quien conozco- y le pregunté por sus fotos, sus videos y su experiencia como reportero ciudadano cubano infiltrado en la zona VIP.
La historia es como sigue:
Ernesto es un joven estudiante de Ingeniería Civil que vive en La Habana, Cuba. Tiene 28 años, es padre de un niño de cuatro años y es el propietario de una cámara digital Nikon Coolpix. También está estudiando fotografía en una academia local.
Su padre le recomendó a asistir al concierto de Juanes en la Plaza de la Revolución, porque estaba seguro de que sería uno de los mayores acontecimientos del año en el país. Así que Ernesto tomó el autobús en La Lisa y llegó a la Plaza a las once de la mañana, tres horas antes de la apertura del concierto.
Al llegar a la Plaza ya era muy difícil avanzar hasta la tarima principal, así que se presentó ante la carpa de la zona de emergencia -lo más próximo que encontró- y le dijo a unos médicos que se sentía mal. La presión arterial estaba bien, pero el doctor le recomendó que se quedara un rato bajo vigilancia profesional. Mucha gente se sintió indispuesta, debido a la alta temperatura y la radiación del sol. Ernesto era uno más. No había empezado aún el concierto.
Poco después, pasó luna comitiva de artistas justo delante de la carpa en dirección a un área reservada cerca del escenario. Ernesto se unió a ellos y comenzó su experiencia única como reportero ciudadano, confundido entre los integrantes del elenco.
Gracias a la confusión, subió dos veces al escenario y durante el concierto ayudó a mover las cajas de los instrumentos, los cables y tomó todas las fotos y videos que quiso a los artistas y a sus amigos. Habló durante 25 minutos con Olga Tañón, la cantante puertorriqueña que abrió el concierto, y compartieron historias comunes.
Al final del espectáculo, seis horas más tarde, a Ernesto lo invitaron a tomar un autobús hasta el Hotel Nacional, donde tuvo lugar un guateque para la celebración del éxito del Concierto. Ese fue el final del día de Ernesto como reportero ciudadano.
Ernesto y Olga Tañón.
Juanes y Ernesto.
El trompetista Alexander Abreu, Ernesto, Silvio y Mayito (de los Van Van)